Cinco fanáticos del Deportivo Táchira siguen presos: se les acusa de agredir a policía, pero las dudas persisten

Mientras el gobierno alega “ataque a funcionario”, familiares y ONGs denuncian detenciones arbitrarias y uso excesivo de la fuerza. El Deportivo Táchira y la Liga Futve guardan silencio.

El caso de los hinchas del Deportivo Táchira detenidos arbitrariamente este fin de semana tomó un nuevo giro este miércoles, cuando el ministro de Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, aseguró que los cinco que permanecen presos —incluido el conductor del autobús— atacaron a un policía en la Autopista Regional del Centro.

En su programa Con el Mazo Dando, Cabello afirmó: “Esa pedrada que le dieron a ese muchacho es para matarlo. Le partieron el ojo completo. Él lo que hizo fue parar el autobús”. Según su versión, los hinchas habrían agredido al funcionario y destrozado una patrulla antes de huir, lo que motivó su persecución y captura. “Yo llamé a los compañeros de la Guardia y les dije ‘me paran esos autobuses donde estén’”, declaró.

¿Represión disfrazada de justicia?

Aunque el ministro presentó su relato como una verdad incuestionable, las contradicciones y omisiones en la versión oficial generan más indignación que certezas:

  1. ¿Por qué no hubo detenciones en el momento? Si realmente hubo un ataque a un policía, ¿por qué los autobuses siguieron su camino y solo fueron interceptados horas después?
  2. ¿Dónde están las pruebas? Hasta ahora, Solo una imagen que mostró el ministro es la prueba.
  3. ¿Por qué 24 inocentes estuvieron detenidos dos días? Si solo cinco son acusados, ¿por qué se les aplicó castigo colectivo?

Marino Alvarado, de Provea, mantiene su postura: “Incluso si algunos hubiesen cometido un delito —que aún no está probado—, detener a todo un grupo sin distinción es una práctica represiva e ilegal”.

El silencio cómplice del fútbol venezolano

Mientras los familiares exigen justicia y organizaciones de derechos humanos denuncian arbitrariedades, ni el Deportivo Táchira, ni la Liga Futve han emitido un comunicado oficial sobre el caso.

Sin embargo, fuentes cercanas al club en San Cristóbal revelaron que, “a las sombras”, la institución habría gestionado la liberación de los 24 detenidos e incluso financió su regreso a casa. ¿Por qué no lo hacen público? ¿Temor a represalias?

La pregunta que nadie responde: ¿Operativo legítimo o abuso de poder?

El gobierno insiste en que actuó contra “violentos”, pero los hechos siguen sin cuadrar:

  • Los hinchas fueron detenidos horas después, no durante el supuesto altercado.
  • Estuvieron incomunicados en El Helicoide, un centro de reclusión conocido por albergar presos políticos.
  • No hay transparencia sobre el estado del policía herido ni sobre las investigaciones.

¿Es esto justicia o simplemente otro capítulo de la criminalización de la protesta y el control social?

Mientras tanto, los cinco detenidos siguen en prisión, sus familias claman por verdad, y el país entero vuelve a preguntarse: ¿En Venezuela ya ni ir a un partido de fútbol es seguro?

(Con información de Provea, testimonios de familiares y declaraciones oficiales)

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